lunes, 11 de febrero de 2013

Mirarnos...


Ella, siempre tan tímida y secreta ahoga las penas en pensamientos y miradas…

Me contó una vez, hace tiempo… hace mucho tiempo… que estuvo enamorada… Él la miró… y ella lo miró a él… y al poco tiempo, sin saber cómo ni por qué, se encontraron abrazados bailando… y bailaron y bailaron… así toda la noche… Al menos, eso me contó…

Pensaba que podía pasar desapercibida… ajena a las miradas… olvidando que entre cientos unos ojos de ella no se apartarían…

Con el tiempo el chico desapareció… con los padres partió a tierra lejana… sin más miradas… y sin despedida… Ella, en su silencio una carta dejó escrita… una carta que nunca nadie leyó… una carta de lágrimas vestida, sentida… una carta de amor en la que nunca supo decir “adiós”… que de entre tantas palabras escritas… esa, nunca se escribió…

Ella, está sentada hoy junto a mí… me toca las manos y acaricia con sus dedos mi carita… y mi nariz… pero sobre todo, lo que hacemos ella y yo… es mirarnos… mirarnos como testigos mudos que en silencio se adormecen en su letargo…

Nadie más nos ve… solos entre todos estamos ella y yo… pues si algo justifica tan hermoso momento… es que, a los ojitos, no podemos dejar de mirarnos…

Jesús.

jueves, 24 de enero de 2013

Romper el cristal...


El uso “cristalizado” de la lengua se está convirtiendo en canon a la hora de expresarnos… Las personas poco leen ya… pero menos escriben… Las Redes Sociales abrazan este uso generalizado de lo simple, lo vano, y, a veces, de lo absurdo…

Las normas están bien para canalizar los “intereses” que por ella fluyen… pero también está en su naturaleza el que algunos osemos romperlas…

Nos rigen las frases hechas, las aseveraciones solemnes o las citas magnas… siempre de “otros”… “Copiamos” y “pegamos”… “retuiteamos”… todo menos pensar… todo menos crear…

El lenguaje es un mar de posibilidades… pero lejos de disfrutarlo, nos empeñamos en dejarlo árido como el desierto… El sentimiento de una vivencia puede tener mil matices con unas pocas palabras… al igual que una palabra puede reflejar mil matices diferentes…

Las reglas están para romperse… transgredir la norma, cruzar en ámbar… frenar en “parada” y acelerar… unas veces en marchas cortas y, otras… en largas… La lengua tiene su ritmo… la lengua es prosa… pero también poesía…

Decía Lacan que la poesía es ´violencia contra el uso cristalizado de la lengua´… Es necesario pues,  romper el cristal y hacerlo añicos… encontrarnos con sorpresa en un mundo de emociones, sentimientos y vivencias… listas para ser acariciadas por la voz… por la palabra…

La vida, al fin y al cabo, es efervescencia, rebeldía y, que nunca se nos olvide,  también poesía… La poesía, es mar en calma y tempestad,  es violencia… pero también caricia... es inconformismo contra el uso excesivamente “generalizado"  de lo cotidiano… como la vida misma... 

Jesús.

sábado, 12 de enero de 2013

Enseñar...



 Me enseñaste a amar el mar, a besar con la mirada... a contar estrellas, a dar el salto y volar... desplegando las alas… Me enseñaste a descubrir lo hermoso que es un silencio… a jugar con las palabras, a descubrir un mundo nuevo en cada caricia y susurrar tu nombre en mis labios cada mañana al despertar...

Me enseñaste a que saben las noches contigo, a contemplar la luna en su majestad, a oler la hierba fresca... o la sal que viene envuelta bajo las olas que rompen en la orilla del mar... Me enseñaste de qué colores se viste la aurora cuando en tus brazos amanezco, a escuchar como cantan los grillos en verano, a contemplar el firmamento de mil  formas… todas distintas…  y a sentir los colores que el tiempo dibuja en cada estación...

Me enseñaste que el amor es algo más que amor... que amar no es solo querer... ni querer es siempre amar... Me enseñaste que la admiración no es solo un "juego" de adolescentes... que se puede adorar a alguien con el alma y la verdad...

Me enseñaste a no hablar por hablar... a ciegas en ti confiar... me enseñaste que las manos no solo sirven para dibujar... que mi cuerpo cada día es esculpido por ti... Pero hay algo que jamás me enseñaste... hay algo que no supe ni quise de ti aprender... pues no puedo ni imaginarme... a vivir, mi niña, sin ti... 

Jesús.

miércoles, 9 de enero de 2013

Palabras...



Hay algunas palabras que parecen estar desterradas, repudiadas o condenadas al miedo… del silencio o la descalificación… La angustia, la ansiedad, la tristeza, nostalgia o melancolía suelen ser malsonantes… y por algunos, repudiadas en nuestro día a día…

Hemos adoptado un estereotipo de “falso optimismo”, o de “optimismo aparente” que lejos de embaucar a otros no hace más que engañarnos a nosotros mismos… “La alegría debe ser ilimitada”…  es el slogan a modo de spot publicitario que nos quieren vender y por los ojos meter…

Sin embargo, la tristeza es un sentimiento legítimo… y yo diría, al igual que el amor, un tanto “rebelde”… La tristeza y la melancolía, la angustia… son palabras que designan emociones, sentimientos y estados de ánimo que forman parte de nuestra vida…

Lo que “anula” a la persona no es la tristeza… sino la estupidez… Lo que matiza, modula el ánimo, en cambio, es la intensidad… y la intensidad puede sentirse bien bajo el más radiante sol o bien bajo una oscura noche de lágrimas y llanto…

Debemos defender la rebeldía, nuestro sagrado derecho a la inconformidad… a estar contentos con una bonita sonrisa difuminada en la cara… o, a estar, porqué no, soberanamente apagados y tristes…

Al fin y al cabo la vida está compuesta de contrastes, de claro-oscuros, de momentos… hermosos y no tan bellos… porque hasta en el color, la naturaleza nos muestra una amplia gama de matices…


Jesús.

lunes, 7 de enero de 2013

Oscuridad...


Voy conduciendo mi viejo coche azul… destino hacia ningún lugar, es de noche y la carretera no tiene apenas luz…Voy pensando en las cosas que nos decimos cuando estamos en silencio tu y yo… Piso el acelerador, como si quisiera llegar a ese “momento” en el que el Mundo parece ser casi perfecto… y me doy de bruces con aciagos  recuerdos…

Apenas tengo nada… y pienso que es mejor así… tan pronto como te crees en posesión de “algo” y asumes tenerlo “todo”… te das cuenta que no tienes nada… 

Viajo por la carretera… solo, hasta que el amanecer me sorprenda… Nada se olvida si en el dolor del ayer te regocijas… en cambio, todo se perdona cuando sé que mis pasos se dirigen hacia ti… hacia tus brazos…

Sigo con mis miedos dándome vueltas en la cabeza… y no consigo librarme de ellos… Cuando encontramos aquello que siempre hemos soñado, cuando de verdad amamos… no tiene sentido dejar caer al suelo los “platos rotos”… ya no hay que mirar para otro lado… no tiene sentido buscar habiéndote encontrado… sino luchar por tenerte a mi lado… sin sufrir daño…

A veces perseguimos sueños en la “oscuridad”… olvidando que los ojos cuando mas brillan es a la “luz del día” y en la claridad… 


Jesús.

miércoles, 2 de enero de 2013

A tu ladito...




Como explicarte que la luz
que hay en mis ojos
nace en la luz
de tus ojos...

Que en ti creo, por tu respeto;
que a tu ladito
se convierten los días
en eternidad, hecha pedacitos...

A veces, soy sorpresa...
en tus labios...
otras, presa soy de tus miradas...
mas siempre de tus silencios esclavo...

De palabras inacabadas
de "encuentros",
de sábanas
y eternos y encendidos deseos...

Contigo me siento libre...
en la palabra,
y sabueso de tu cuerpo,
de tu piel...
y hasta de tus besos...

Cerca... muy cerca...
que ya de mí no estás lejos...
a mi ladito...
por si lloro...
por si me pierdo...

Es cada momento...
los que hablan sin hablar
y los que callan...
porque deben callar...

Es el "hambre" que no se sacia...
de miradas inacabadas...
es tu voz...
y tu aliento...

En ti nació todo
lo que ahora siento...
y aún cada día me preguntas
que qué me pasa...

¿No lo ves,
mi niña?...
¡De amor por ti
me estoy "muriendo"!

Jesús.

martes, 18 de diciembre de 2012

Nana.. para mi niña..


 A la nana, nanita, ea
los ojitos a mi niña le pesan..
nubecitas de algodones
para adornar el cielo
y vestirlo de colores..
A la nana, nanita, ea
unos labios a mi niña le besan
nochecitas de ruiseñores
para acariciar tu pelo
y decorarlo con aroma de flores..
A la nana, nanita, ea
a mi niña la camita le espera
cofrecitos de sueños
de príncipes, tesoros y dragones..
ea, ea, ea los besos de mi niña ya tienen dueño..

Jesús.

sábado, 15 de diciembre de 2012

El cielo está raso...



Esta noche me esperas en el paseo, bajo la luz de aquella tímida farola azul… al margen del río… Los miedos se entrelazan paso a paso… momento tras momento… Sin decirnos nada silenciamos las miradas y con deseo nos besamos…

Esta noche el cielo está raso… y los dos nos empeñamos en contemplar las estrellas… desde el primer lucero hasta el último… El verano se acerca y es ahora cuando éstas se visten de “etiqueta” y hasta las que de nosotros mas se alejan osan brillar  más…

Aprovechamos cada segundo que al tiempo le arañamos, viajando de norte a sur… de oeste a este… Cuando se acababan los besos de caricias nos inventábamos… arriba en la montaña… o con los pies descalzos junto al mar…

Algunas personas desisten de soñar y empiezan a apagarse poco a poco… despacio, muy despacio…  Las hay también  que vuelven a casa cada día, dejan su rutina sobre una silla y salen a la calle a no dejarse derrotar…

Quiero que no te escondas bajo la almohada… pues si bien muchos anhelos nacen ahí… también muchos mueren allí… Así que ven, mi niña, dame la mano que vamos de las nubes a hacerlos bajar…

La conocí con una camiseta y un vaquero azul,  hace ya algunos veranos, en un viejo bar… junto a ella un hombre que por mediocre nunca la supo amar…  el bar atrás dejé… y de allí conmigo me la llevé…

Ahora hay arrugas y lágrimas en los ojos de mi niña y llora por las noches cuando se va a dormir… Cuando regreso la casa está a oscuras y de la nada su voz me susurra… "niño, mi niño… ¿estás bien?"

Se sienta en el umbral de la puerta, junto a mí… y piensa que sus sueños rotos están mientras en la noche su mirada pierde… con esos ojitos de quien cansancio siente...  de haber vivido tanto… y esa extraña sensación de tanto haber perdido también…

Por todas las noches que dejamos inacabadas… por todos esos “ángeles” que vimos caer… ésta noche mi niña y yo junto al mar vamos a regresar… y con la luna nos bañaremos… y de nuestros labios nuestros “pecados” purgaremos…

Esta noche el cielo está raso… y será mejor que las estrellas nos salgan al paso…  El verano se acerca, lo sabes ya, mi niña,  y es ahora cuando éstas se visten de “etiqueta” y hasta las que de nosotros mas se alejan osan  brillar  más…



Jesús.

martes, 11 de diciembre de 2012

Saber...



Hay palabras que se visten de gala, pues es tan hermoso el sentimiento que esconden que cuando salen de mi boca en el papel comienzan a danzar… porque saben que van a engalanar tus ojos, tu nombre y tu piel…

Hay susurros que desde la cabecita a los pies me estremecen… esos que parten de tu boca y por tus labios navegan… esos que saben a canelita y miel… y de amor mis oídos envilecen…

Hay sueños que por hermosos son aún más sueños… y momentos que por tiernos atrapan al tiempo y abrazan a la eternidad segundo por  segundo…

Hay veces que dudo… que temo… y que de todo huyo…

Hay veces que lloro… e incesantemente te busco…

Hay veces que sin saber porqué,  sonrío… y de ti me acuerdo…

Puedo encontrar el universo en tus brazos… y el cielo en tus labios… un inmenso mar de caricias mientras  contemplo el atardecer o el más bello de los cielos estrellado…

Puedo saber y no saber… despertar y a la ausencia temer… puedo encariñarme y volar… o regresar herido volviendo a naufragar… no lo sé…

Mas si se, que hay sentimientos tan bonitos y hermosos que no pueden ser contenidos… e igual que hay belleza en una lágrima o en una gota de lluvia al caer… también hay mucha belleza en decirte que te pienso… y, de ésta forma, hacértelo saber…


Jesús.

martes, 4 de diciembre de 2012

Encontrarte...



A veces los sueños se pierden entre las sábanas… igual que algunos besos… A veces las lágrimas concilian el sueño sobre la almohada… igual que los más ocultos deseos…

Puedo llenarte de estrellas la habitación y hacer que la luna se asome cada noche a tu ventana… Puedo traerte el mar… escondido en una caracola… y de caricias cubrirte hasta que nos encuentre abrazados la aurora más hermosa…

Sabes, tengo una escalerita que se abre y sube alto, muy alto… muchas noches la abro, y la subo… peldaño a peldaño… Sé que estás arriba… en el lugar donde nadan mis sueños… pero cada vez que alcanzo a verte… sin saber cómo ni porqué de mí te desvaneces… y desde muy alto, de forma brusca, me caigo…

A veces cerquita… muy cerquita… a veces distante, muy distante… Te sueño de día… te sueño de noche… mas cuando osas mirarme… desapareces… y no me dejas ni tan siquiera tu piel acariciarte…

Puedo vestirte de besos cada mañana y de caricias esculpirte cada anochecer… puedo respirarte, oler… y ver lo que tú ves… pero, ¡maldita sea!, no puedo de mis sueños bajarte y entre mis brazos estrecharte… y, aún hoy, sigo sin saber si soy yo el que está perdido… o eres tú, mi niña, la que no me dejas encontrarte…


Jesús.